Clientas denunciaron a Ana Rosenfeld: "Es la peor pesadilla"

La denuncia la hacen tres mujeres que contrataron a la abogaba para que les llevaran adelante sus juicios de divorcio y terminaron demandadas.

Espectáculos 18 de diciembre de 2021

Ana Rosenfeld es la abogada más famosa del país. Su representación de mujeres en casos de alto grado mediático le valió el mote de “terror de los maridos”. Susana Giménez, Moria Casán, Carmen Barbieri, Pampita, Evangelina Salazar, Nacha Guevara, Laura Fidalgo y Cinthia Fernández son algunas de las famosas que fueron defendidas por ella.
Sin embargo, empieza a destaparse una situación que le podría valer otro mote mucho más negativo: Rosenfeld le inició 16 causas a ex clientas. La primera en hablar fue Gabriela Centurión, quien en 2010, luego de comprobar que su esposo tenía una aventura amorosa con su secretaria, decidió separarse y contratar los servicios de Rosenfeld.

“Todo arrancó en el año 2010. Fui a verla a su estudio y al principio se mostró comprometida. Yo estaba en una situación compleja, de extrema vulnerabilidad. Le entregué cinco mil dólares, nunca me dio un recibo, y firmé un convenio de honorarios leonino que tenía una trampa en una de sus cláusulas: ‘si yo decidía prescindir de sus servicios, tenía que pagarle diez mil dólares de indemnización’”.

Lo que siguió después de la firma fue el inicio de una verdadera pesadilla que ya lleva once años y que todavía se encuentra en Tribunales, lo mismo que les pasó a 16 mujeres que también decidieron contratar los servicios de la doctora Rosenfeld: “Luego de entregarle la plata y firmarle el convenio, literalmente me abandonó. Nunca más volvió a responder mis llamados, siempre estaba de viaje, y me era imposible ubicarla. Pasó un año… ¡y ni siquiera había iniciado el trámite de divorcio!”, asegura Gabriela.

Al ver que su situación judicial no avanzaba, en el año 2012, Gabriela tomó una drástica decisión y se desvinculó de su abogada. A los pocos días Rosenfeld le inició una demanda por diez mil dólares, ejecutando una de las cláusulas del convenio que le había hecho firmar cuando tomó su caso: “desde mi punto de vista sería una estafa porque te hace firmar algo que ni lees ni chequeas demasiado porque confías en tu abogada. Pero al final te encontrás con dos problemas: el divorcio con tu esposo y el juicio que te inicia tu abogada. Por eso sostengo que ella no es ‘El terror de los maridos’, con todos los juicios que nos inició se convirtió en ‘La peor pesadilla de sus clientas’”.

Centurión, junto a Carolina Maneiro y Fernanda Charquero, quienes tienen casos similares con la abogada, presentaron denuncias en el Colegio Público de Abogados. En las mismas piden “que se le apliquen las máximas sanciones que prevé el Código de Ética del Colegio de Abogados”.

-¿Cuál es la sensación qué les queda después de lo que vivieron?

Carolina: Impotencia, bronca, de todo un poco. Ana tiene un marketing tan grande que cuando vas a buscarla crees que estas en las mejores manos. Y si te pide que le firmes un cheque en blanco, no lo dudás. Y es ahí donde todas caemos en esta telaraña cuasi delictiva que termina siendo más terrible que todo lo que te pasó anteriormente.

Gabriela: Rosenfeld conoce bien las lagunas legales y las falencias del sistema que de por sí, son intrínsecamente patriarcales y no contempla a las mujeres. De esta manera quedamos atrapadas en una situación perversa en la que nos vemos empujadas a transigir y resignar nuestros derechos.

-¿Cómo terminaron sus situaciones judiciales con Rosenfeld?

Carolina: En mi caso sigue… Llevo 10 años con todo esto y perdí plata, tiempo, salud… ¡una tortura que no se la deseo a nadie!

Gabriela: Yo llevo más de una década y el daño que me causó fue tremendo. Estoy segura que agarró mi caso porque como también estaba llevando adelante el de mi suegra, había intereses contrapuestos y quería tenerme controlada. Y lo que estamos contando no son hechos aislados, es una conducta repetitiva y sistemática que Rosenfeld utiliza para engañarnos.

 -¿Cuál es la idea de hacer públicos sus casos?

Gabriela: Primero queremos que esto tomo estado público para que ninguna mujer tenga que volver a pasar por lo mismo. Pedimos que nuestros casos se revisen y se investiguen a fondo porque no son hechos aislados. Además alentamos a todas las mujeres que tuvieron un problema similar, que se sumen y que nos envíen un email a: [email protected]

Carolina: Lo irónico es que todos la ven como una mujer que defiende nuestros derechos, una de las abanderadas contra la violencia de género. Pero es todo lo contrario. Ella te despoja y te perjudica en el peor momento de nuestras vidas. Hasta que no le saquen la matricula no voy a parar. Ninguna mujer tiene que pasar por esto. Nunca más.

Fuente: M1

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